Este fin de semana he tenido el placer de pasarlo junto con las últimas novedades en fotografía de Sony. Como no he podido hacer un análisis serio de las mismas me voy a limitar a comentar las impresiones y conclusiones que he extraído no sólo de el hecho de poder manejarlas y comprobar todo lo que ya se ha dicho de ellas sino de las reacciones de un montón de fotógrafos profesionales (la mayoría de los cuales trabaja actualmente con Canon o Nikon). Y es que la reacción general al sujetar una cámara como la a7, sus escasos 400grs. de peso, ver el tamaño de su sensor Full Frame y comprobar la velocidad de enfoque y disparo, es siempre una sonrisa acompañada de alguna frase relacionada con el dolor de espalda, de hombros o de cualquiera de las partes del cuerpo que se ven afectadas por las largas sesiones cargando con cámaras que pesan aproximadamente un kilo más.

Sony a7

Sony a7

No quería que este post se transformase en un publireportaje de las cámaras de Sony pero lo cierto es que no se si estamos ante las mejores cámaras del momento pero si tengo más o menos claro que estamos frente a la tecnología que antes o después todas las marcas terminarán adaptando. Y es que en el momento que eliminas el espejo en una cámara, las posibilidades a la hora de reducir el tamaño del cuerpo se amplían de forma considerable. No cabe duda de que, respetando unos mínimos que aseguren la ergonomía y la estabilidad del cuerpo y que en caso de necesidad se pueden alcanzar con la empuñadura disponible para la a7, cuanto menos peso tengan que soportar nuestras espaldas mejor. Y ese es el camino por el que esta nueva alpha ha comenzado a andar en solitario. Hace ya algún tiempo que Sony trabaja con cuerpos sin espejo y visores electrónicos y posiblemente ese tiempo de ventaja le ayude a abrirse hueco en el mercado profesional (cosa por la que lleva ya tiempo luchando).

La nueva a7 incorpora un sensor de 24Mpx (también habrá una versión de 36Mpx sin filtro de paso bajo) de tamaño Full Frame que además incorpora un sistema de enfoque por detección de fase que le permite enfocar a una velocidad más que suficiente. La velocidad de enfoque ha sido durante los últimos años la mayor dificultad en el desarrollo de cámaras sin espejo (tanto EVIL como compactas) ya que hasta ahora el enfoque por contraste continúa siendo algo lento y torpe. Las cámaras de Sony combinan el enfoque por contraste con algunas celdas de los sensores incluyen este otro sistema de enfoque por detección de fase lo que permite trabajar en modo Lifeview constantemente.

Visor electrónico

El desarrollo de un sistema de enfoque híbrido  no es un capricho tecnológico que se permiten los de Sony sino que responde a la necesidad de evolucionar hacia los visores electrónicos. A pesar de que una gran mayoría de usuarios siguen considerando el visor óptico como imprescindible en sus cámaras, lo cierto es que es ese visor óptico el que les obliga a tirarse por los suelos para hacer determinados encuadres o sencillamente renunciar a encuadres picados desde las alturas en caso de no disponer de una escalera. Además del visor convencional, la A7 permite hacer fotografías encuadrando en la pantalla abatible.

Además, el visor electrónico ofrece otras muchas ventajas como la posibilidad de visualizar la fotografía incluso antes de hacerla. Esta tecnología permite apreciar si la fotografía que vamos a hacer quedará sobreexpuesta o subexpuesta, si tiene el balance de blancos correcto, podemos ver incluso ver el histograma de la fotografía antes de hacerla. Todas estas ayudas ya estaban disponibles en la gama SLT de Sony pero ahora las podemos utilizar en una cámara con sensor FF y un tamaño y peso casi de compacta.

Conexión WíFi

Pero no terminan ahí las ventajas de un visor electrónico. Si se le añade conectividad Wifi (como es el caso) el resultado es una cámara que puede utilizar como visor electrónico la pantalla de nuestro teléfono o tableta permitiendo así controlar la cámara de forma remota. Sin duda un paso más en la fotografía tether.

Esta conectividad permite descargar una copia (eso si, en JPG) de nuestras fotos de forma automática hacia otro dispositivo de forma que podemos guardar copias de seguridad instantáneamente y en el momento e hacer la foto. Disparando en RAW+JPG y aprovechando esta función podremos tener calidad en nuestra tarjeta y seguridad a través de esa copia en nuestro dispositivo. Además de la facilidad para enviar a nuestros amigos a través de redes sociales o a nuestra redacción en tiempo real.

Ayudas al enfoque

Para facilitar el enfoque tanto en automático como en manual, la A7 incluye algunas ayudas dignas de mención. En modo automático, además de los modos convencionales de enfoque puntual o por zonas, podemos seleccionar el enfoque con reconocimiento de rostros. Con él, la cámara reconocerá donde hay alguna persona y enfocará en ella. Con la función de enfoque en los ojos, además de reconocer el rostro ajustará específicamente para que el enfoque se aplique justamente en esa parte de la cara. Y como broche final podemos memorizar las caras de las personas que deseemos para asignarles prioridad de enfoque de forma que en fotografías de grupo, sea la persona reconocida la que siempre quede enfocada.

En el caso de preferir enfoque manual, la A7 nos ofrece la función focus peacking con la que visualizaremos de forma inmediata, que punto de nuestra fotografía quedará enfocado.

Grabación de vídeo

Como todos los modelos que Sony tiene actualmente en el mercado, la A7 permite grabar vídeo en FullHD 50p conservando la capacidad de enfocar de forma automática. Por supuesto que si preferimos utilizar el enfoque manual se conservará la función focus peacking durante la grabación. Además visualizaremos en todo momento tanto el histograma de nuestra grabación como los niveles de la grabación de audio. En este último apartado hay que decir que mediante la zapata inteligente de la A7 podemos conectar tanto micrófonos externos como equipos de grabación de audio profesional (XLR8).

Objetivos

Además de los objetivos que Sony ha presentado junto con esta cámara (hemos podido probar un 55 f1.4, un 35 f2.8 y un 28-70 f3.5-5.6) esta cámara, con su montura E permite utilizar todas las lentes de la gama Nex recortando de forma automática a formato APSC.

sony-a-7 con Sony 70-200

Es cierto que es una verdadera pena tener un sensor FF y utilizarlo con lentes APSC pero las ventajas de esta Sony no terminan ahí. Mediante el uso de los adaptadores adecuados podemos utilizar todos nuestros objetivos de Sony y Minolta de montura A y lo que es más importante todos los objetivos de otras marcas incluyendo objetivos manuales antiguos.

Conclusión

Teniendo todas estas cosas en cuenta, que el precio oficial de esta Sony a7 será de unos 1500€ (prácticamente la mitad que cualquier otra FF) y que el peso con el que cargaremos estará en tan sólo 400gr (más el objetivo) no cabe duda de que se trata de una tecnología que posibilita hacer fotografías y grabar vídeo con la misma calidad o más que hasta ahora pero de forma mucho más cómoda y económica. Así de sencillo.