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¿Qué cámara réflex me compro?

Hace poco escribíamos un post con recomendaciones de compra de cámaras compactas y a raíz de escribirlo nos han surgido multitud de consultas con respecto a qué cámara réflex comprar. Si bien es cierto que la mayoría de usuarios que compra una cámara réflex ya tiene bien claro por que modelo decidirse, también hay muchos otros que realmente andan perdidos y a los que unos cuantos conceptos dados de forma completamente desinteresada e imparcial le pueden ayudar a no caer en las garras de algún vendedor desaprensivo. Y es que desgraciadamente no es infrecuente encontrarse con vendedores que animados por una comisión determinada, por una preferencia personal o sencillamente por la ignorancia se aventuran a recomendar una cámara u otra sin ni siquiera preguntar alguna información imprescindible a la hora de hacer una recomendación así.

 El tamaño del sensor

sensores tamaños

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de elegir nuestra DSLR es que tamaño de sensor queremos o mejor necesitamos. En función del tamaño de su sensor, las cámaras réflex se dividen en Full Frame (FF) y APSC. El tamaño FF o formato completo corresponde al tamaño que ocupaba la película de 35mm cuando se hacían fotos con carrete. De hecho el tamaño de estos sensores es de 35x24mm. El formato APSC es aproximadamente la mitad y digo aproximadamente porque no todos los fabricantes ofrecen el mismo tamaño exacto. Aunque en principio todo el mundo coincide en que un tamaño de sensor FF es mejor, lo cierto es que tiene sus ventajas (que no vamos a negar) pero también sus inconvenientes. Posiblemente si estás leyendo este artículo para comprar una nueva réflex tu mejor opción sea una de sensor APSC.

Las ventajas de las FF son principalmente tres. La primera es que con un sensor de mayor tamaño, la capacidad de captar la luz es mayor y por lo tanto la respuesta de ruido en condiciones de iluminación bajas es mejor. Otra ventaja es que con un sensor FF la distancia focal de nuestros objetivos es realmente la que su nombre indica. Es decir si tenemos un 16-50 es realmente un 16-50 y un 25-80 que es lo que realmente tenemos al aplicar el recorte que supone un sensor APSC. La tercera es una ventaja estética o mejor dicho artística. La profundidad de campo disminuye a medida que aumenta el tamaño del sensor por lo que con un FF obtendremos preciosos desenfoques (bokeh) en cuanto abramos un poco el diafragma.

Sin embargo los inconvenientes de este formato nos son poco importantes. En primer lugar el precio. No sólo de la cámara sino que los objetivos que necesitaremos para una FF son considerablemente más caros que sus alternativas para APSC. El tamaño y peso de los objetivos también será muy superior en el caso de las FF. Además hay objetivos fabricados para APSC que son sencillamente imposibles de fabricar para formato completo. Por ejemplo, un todo terremo (18-250) que puede ser una gran alternativa para muchos aficionados que no quieren ir demasiado cargados con objetivos, es imposible de fabricar para un sensor FF.

Vamos ahora con las ventajas e inconvenientes de un modelo APSC. Entre las ventajas, como se puede imaginar están los inconvenientes de las FF. El precio de cuerpo y objetivos es muy inferior al de las FF. Y cuando digo muy inferior me refiero a que en algunos casos puede llegar a se de hasta 10 veces menor. Además existen objetivos asequibles para APSC que no son viables en FF. En una APSC podemos utilizar objetivos de FF mientras que al contrario no. La calidad de los sensores actuales les permite conseguir resultados en ISOs altos y con baja iluminación más que buenos (aunque no como en una FF).

Los inconvenientes también son obviamente las principales ventajas del FF. La profundidad de campo aumenta y nos constará más conseguir esos desenfoques o tendremos que utilizar ópticas más luminosas. La calidad en general de sensor y ópticas es menor que en formato FF. Además de estos inconvenientes está el hecho de que con una APSC tendrás que aguantar que los profesionales más snobs te digan que con un sensor de se tamaño no se puede ser profesional. Sinceramente me parece una estupidez ya que para determinados tipos de trabajo una APSC puede ser tan válida o más que una FF.

Megapíxeles

ruido

El número de megapixeles es una de esas cosas que casi todo el mundo se empeña en comentar sin tener bien claro lo que dice. Los supuestamente entendidos de la fotografía te dirán que un mayor número de megapixeles no sólo no es mejor sino que es incluso peor ya que la densidad o numero de pixeles por mm cuadrado es mayor y por tanto la cantidad de ruido también. Algunos vendedores te dirán que una cámara con más megapixeles es mejor y posiblemente no sepan argumentar el porque. En mi humilde opinión un mayor número de pixeles no es garantía de que la cámara sea mejor o peor. Simplemente te indica hasta donde vas a poder ampliar tus fotografías. Sin embargo conviene saber que efectivamente un pixel de mayor tamaño produce (en teoría) una menor cantidad de ruido y uno de tamaño menor lo contrario. Pero también es cierto que un sensor actual produce muchisimo menos ruido que uno de hace 3 años se pongan los vendedores como se pongan. Además, un mayor número de pixeles nos permitirá reducir y reencuadrar nuestras fotos en muchas ocasiones consiguiendo así reducir el ruido en el primer caso y rescatar fotos mal encuadradas en el segundo.

Por todo esto me atrevería a decir que si te fijas en el numero de megapixeles que tiene una cámara al comprarla lo hagas por la facilidad que vayas a tener en manejar ficheros de ese tamaño con tu equipo que no es ninguna tontería.

La marca

Este es el punto en el que los lectores más fanáticos se revolverán contra mi. Y es que hablar de una marca mejor o peor a la hora de elegir tu cámara es sencillamente mentir o ser un fanático. En mi opinión más que de marcas habría que hablar de modelos y es que todas las marcas tienen modelos que salen especialmente buenos (y de hecho duran en periodo de fabricación) mientras que tiene otros que los reemplazan en pocos meses. Ahora llegó el momento de mojarse. Personalmente tengo una cámara Sony y puedo explicar por qué sin fanatismos (no soy sospechoso de nada ya que he cambiado de marca (entre Minolta, Canon, Sony, Canon y finalmente Sony) unas cuantas veces. Actualmente tengo una Sony por la sencilla razón de que para grabar vídeo con una reflex es la mejor opción. Es cierto que hasta ahora la filosofía de los fabricantes es que si quieres grabar vídeo con tu reflex lo hagas con enfoque manual. Y también es cierto que es la forma más bonita de hacerlo. Pero si en un momento dado quieres relajarte y que sea la cámara la que enfoque por ti, una Sony es la mejor opción.

Si no te interesa el vídeo, cualquier marca te ofrece modelos muy buenos. Mi recomendación en caso de no saber que marca elegir es que lo pienses bien. Una vez elegida una marca cambiar a otra será un problema ya que lo normal es que tu equipo vaya creciendo a medida que aprendes. Por eso es interesante analizar algunos asuntos antes de lanzarte.

El primero es si conoces o has tenido ya alguna cámara. Si es así, continuar con la misma marca te facilitará el aprendizaje. Aunque no sean idénticos, los menús de cada fabricante suelen ser semejantes por lo que la curva de aprendizaje será mucho menos pronunciada.

En segundo lugar analiza que cámaras tienen tus familiares y amigos. ¿Vas a poder compartir o intercambiar equipo con ellos? Si eres “compatible” fotográficamente hablando puedes ahorrarte y ahorrarles mucho dinero.

Estos dos puntos son importantes a la hora de elegir pero en cualquier caso piensa que sólo se trata de una compra y que en caso de equivocarte siempre podrás vender el equipo (perdiendo algo de dinero eso si) y cambiar de marca.

Ale, las tortas a través de Twitter 😉

@contracox