No sabía como titular este post. Había pensado en hacer algo como «X motivos para no disparar en modo automático» pero el valor de la X era incalculable. Y la realidad es que resumiendo podría decir que odio el modo automático.

Pero mejor empecemos por el principio. Ayer mismo escribía un post sobre las comparativas que encontramos por ahí que a menudo son menos serias de lo que deberían o por lo menos de lo que yo espero cuando voy a decidirme a comprar una cámara u otra. El caso es que una de las principales ventajas de la a77 frente a la a57 es un segundo dial que permite trabajar en modo manual con mucha más velocidad.

Trabajar en manual es una verdadera delicia cuando tienes el tiempo suficiente para pensar en cada foto o simplemente cuando sabes hacerlo de forma ágil. Y lo cierto es que incluso cuando lo queremos hacer todo manual, el 99% de nosotros lo hacemos utilizando para ello la información que la misma cámara (con su fotómetro) o un fotómetro externo (también otra máquina) nos da con respecto a las necesidades de exposición en función de la iluminación. Es decir, manual, manual… pero con la información automática. Y me parece excelente. Por eso he defendido y defiendo muchas veces la utilización de los modos de prioridad tanto a la apertura como a la velocidad de obturación. El motivo es muy sencillo: el uso de estos modos presupone un conocimiento, aunque sea escaso, del funcionamiento de la cámara. También es cierto que hay quien los usa y no sabe por qué.

El caso es que si queremos conseguir una profundidad de campo concreta deberemos ajustar una apertura concreta. Y eso lo podemos hacer en modo manual o en prioridad de apertura.

¿Y por qué todo esto?

Pues sencillamente porque me parece lamentable que cámaras que superan los 1000€ estén en manos de quien sólo las utiliza en modo automático porque así la cámara «hace muy buenas fotos».

No. No. No y no. La cámara no hace muy buenas fotos. Si en modo automático te salen muy buenas fotos es por el azar. Como si te toca la lotería. Nada más.

Una cámara hace buenas fotos si la utiliza alguien que sepa y además sepa hacer buenas fotos.

Como se que con este tema me pongo muy cabezón os lo voy a ilustrar con un ejemplo muy gráfico. He salido a la calle a hacer una foto a mi niña (la pobre no se harta de mi con la cámara 😉 )

La prueba ha consistido en hacer la misma foto, con la misma luz, la misma cámara y el mismo objetivo. La primera vez en modo automático. La segunda en modo manual. Es decir, la primera como la cámara creía que era mejor y la segunda como lo creía yo.

No me voy a meter en encuadres y demás. Sólo voy a hablar de luz, iluminación y exposición. Mejor. Os pongo las dos fotos una al lado de la otra.

fotografía manual vs automática

No se si es necesario deciros cual es cual. El caso es que la pobre cámara (a pesar de esto la aprecio mucho) ha pensado que igual, con la luz que había, no era suficiente (se equivocaba).

Para solucionar ese problema tenía varias alternativas. La primera y más obvia disparar el flash. Y sin pensárselo dos veces así lo ha hecho. El resultado ha sido una fotografía correctamente expuesta, con su flash bien medido y de la que nadie podría decir que está incorrectamente expuesta.

Tenía otras alternativas pero esa ha sido la que le ha parecido la mejor. Las otras alternativas eran aumentar la apertura. Estoy seguro de que la pobre a77 era consciente de que tenía un 50 f1.4 montado pero no ha caído en la cuenta. Ha tomado la precaución de disparar con un ISO 160. Seguro que la pobre no quería hacerme una foto con mucho ruido. También podía haber bajado la velocidad de obturación. No me conoce todavía mucho pero intentaré convencerle de que con un 50mm, el estabilizador activado en su propio cuerpo puedo disparar a velocidades más bajas de 1/160 de segundo. Pero sin duda, como os he dicho, lo que más me preocupa es que haya preferido una apertura f4.0 pudiendo abrir hasta f1.4. Quizá tenía miedo a perder profundidad de campo o a que mi pericia con el enfoque no fuera la adecuada.

En fin. No le voy a culpar. Cuando ha visto que le dejaba a «ella» toda la responsabilidad no ha pensado que a mi me habría gustado más conservar las sombras que la iluminación natural me daban. Que se trataba de un retrato y que por tanto con enfocar bien a los ojos no me importaría renunciar a un poco de profundidad de campo. Incluso lo prefería. No ha pensado que para un retrato, el flash frontal en la cara me daría unas sombras que no favorecen nada. Unos brillos en los ojos que tampoco. Lo malo es que todas estas cosas, no se las voy a poder enseñar. Hoy me he acordado de una frase que decía un gran amigo cuando se refería al ordenador como el tonto más rápido del mundo. Y es que la cámara que mejores fotos hace, no hará grandes fotos si no la maneja alguien que sepa.

Y aunque hay cámaras cuyos modos automáticos son capaces de reconocer el tipo de escena y adaptarse a las «mejores» variables para ese tipo de foto, lo cierto es que el concepto «mejores» en todas las artes siempre será algo relativo. Y por lo tanto, humano.

@contracox