hongos en una lente

A menudo encontramos al comprar productos de electrónica y concretamente en los de fotografía unas pequeñas bolsitas de papel que tienen una especie de sal con el texto «no ingerir» impreso sobre ellas. Se trata de bolsas secantes par evitar la humedad.

La principal razón para no querer que haya NADA de humedad  junto a nuestros equipos es evitar la aparición de hongos. Por si no lo sabes, los hongos son para nuestros objetivos una enfermedad crónica que casi siempre termina por ser terminal. Y lo peor es que además son muy contagiosos. Lo normal es que si compras tus objetivos nuevos tengas un periodo de garantía durante el cual sería muy extraño que salieran hongos (siempre que los guardes en el lugar más seco posible). Sin embargo, si compras lentes de segunda mano, ten muchísimo cuidado al comprarlas de que no tengan ni el más mínimo resto de hongos. Es cierto que en el servicio técnico, si el objetivo no está demasiado afectado, le podrán dar un tratamiento par recuperarlo, pero si no te das cuenta y lo guardas en tu mochila junto con otros, puedes terminar perdiendo todo el equipo.

Por tanteo, ten en cuenta a la hora de hacerte con un nuevo objetivo que por muy barato que te lo ofrezcan, si tiene hongos, lo barato te saldrá muy caro.

Y recuerda: esas bolsitas de sílice no son para tirarlas. Ponlas en tu mochila junto con tu equipo.