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Cuando utilizar prioridad de apertura (y por qué)

No es extraño escuchar a los usuarios más avanzados hablar de que ellos sólo utilizan su cámara en modo manual y tampoco a los menos experimentados decir que su cámara, en modo automático hace fotos perfectas. Entonces… ¿Para qué llevan las cámaras el resto de modos? Prácticamente todas las cámaras nos permiten disparar en modo prioridad de apertura y es por algo. Vamos a ver que ventajas tiene este modo o mejor dicho en qué circunstancias conviene utilizarlo.

La apertura de un objetivo es un número que hace referencia a lo abierto o cerrado que estará el diafragma cuando tomemos la foto. Lo primero que conviene saber es que el número con el que se representa resulta algo confuso al principio ya que una mayor apertura se representa con un menor número. Así, una apertura f1.4 será mucho mayor que una f11. Es decir dejará entrar mucha más luz.

sony_50Cada objetivo tiene una apertura máxima que se utiliza para definirlo o nombrarlo. Un objetivo 50 1.8 tiene una distancia focal de 50mm y una apertura máxima de f1.8.

La apertura influye directamente en la profundidad de campo. Por si no sabes que es la profundidad de campo vamos a darle un repaso. Cuando hacemos una foto, de forma manual o automática enfocamos a un punto. Ese punto es lo que queremos que quede enfocado. Pues bien, la profundidad de campo es el espacio que quedará enfocado por detrás y por delante de ese punto. Una mayor profundidad de campo hará que tengamos mucho más espacio enfocado mientras que una profundidad de campo corta provocará que lo que está a cierta distancia del objeto enfocado quede difuminado.

Como decía, la profundidad de campo se ve afectada directamente por la apertura además de por la distancia focal de nuestro objetivo, la distancia a la que enfoquemos y el tamaño del sensor. Estos tres factores afectan de la siguiente forma:

A mayor apertura menor profundidad de campo. Cuanto más abrimos el diafragma menos espacio nos queda enfocado. Si cerramos mucho conseguiremos enfocar más fácilmente.

A mayor distancia focal menor profundidad de campo. con un objetivo de 16mm la profundidad de campo será mucho mayor que con un 90mm.

A menor distancia del sujeto que enfoquemos, menor profundidad de campo. Cuando enfocamos a sujetos cercanos la profundidad de campo se reduce. Si enfocamos a mucha distancia podemos conseguir mayores profundidades de campo.

A mayor tamaño de sensor menor profundidad de campo. Este último motivo es que el que provoca que las cámaras profesionales, con sensores de tamaño mayor, consigan resultados espectaculares con los desenfoques y también que las videocámaras domésticas o los teléfonos móviles, con sensores muy pequeños, hagan fotografías en las que todo aparece enfocado.

Pues bien, teniendo todo esto en cuenta, si queremos controlar la profundidad de campo al hacer una foto nos quedan tres variables. El tamaño del sensor de nuestra cámara no lo podemos cambiar pero los otros tres factores si. La distancia a la que tomemos la foto no siempre esa bajo nuestro control. La utilización de un objetivo u otro o de una distancia focal distinta si utilizamos un zoom si la podemos cambiar. Pero lo que podemos controlar de forma más rápida es la apertura. Podemos decidir hacer la foto con el diafragma más abierto o más cerrado. De esa forma conseguiremos una mayor o menor profundidad de campo.

Si utilizamos el modo de prioridad de apertura, nuestra cámara se encargará de ajustar la velocidad de obturación para conseguir una exposición correcta. De esa forma sólo tendremos que preocuparnos por nuestra creatividad a la hora de elegir un número f u otro y comprobar si la velocidad que nos da la cámara provocará trepidación por ser demasiado baja. En ese caso podríamos utilizar un trípode o subir el ISO.

Casos prácticos en los que utilizar prioridad de apertura

Hacer un gran retrato depende de muchos factores. Conseguir mostrar la personalidad del retratado, llamar la atención del espectador sobre el punto que más nos interese y muchas cosas más. Pero sin duda uno de los factores que contribuyen a que un retrato quede bonito es el fondo. Cuando nos encontramos ante un “marco incomparable” la cosa es sencilla. Haces tu foto y quedará bonita. Pero si el fondo no es tan bonito o sencillamente si queremos resaltar al retratado a base de desenfocar el fondo, la forma de hacerlo es abrir el diafragma al máximo. Así de sencillo.

gran apertura poca profundidad de campo

Por el contrario, a la hora de hacer fotografía de paisaje, lo más interesante es que nos quede la mayor parte de nuestro paisaje bien enfocada. Para ello es conveniente utilizar un diafragma más cerrado. Si nos pasamos cerrando el diafragma podemos obtener un defecto en nuestras fotos llamado difracción per eso ya da para otro post 😉

diafragma cerrado profundidad de campo grande