Uno de los temas más recurrente en la fotografía es sin duda el retrato. No son pocos los aficionados que compran su primera cámara pensando en exclusiva en las fotos que harán a su novia, a su hijo recién nacido, etc.

Precisamente para esos usuarios principiantes y para que consigan en muy poco tiempo resultados del nivel más alto, vamos a dar unos consejos que nunca bienes mal tener en cuenta.

El sujeto es lo primero

Aunque parezca mentira no es extraño ver fotografías en las que no queda bien claro qué es lo que el fotógrafo ha intentado mostrar. Si colocamos nuestro sujeto en un fondo liso no habrá ninguna duda pero si el retrato de hace en un entorno que pueda crear confusión en ese sentido deberemos esforzarnos que que quede claro de quién es el retrato.

Aisla del fondo

Si tienes dificultades para cumplir con el primer consejo (que posiblemente sea el más importante) siempre puedes recurrir a aislar el sujeto del fondo. Para ello puedes recurrir a una profundidad de campo corta o a diferencias de iluminación. Conseguirás un aislamiento del fondo por desenfoque utilizando focales largas y apertura amplias (número f bajo). Para conseguir un aislamiento por diferencia de iluminación deberás trabajarlo un poco más. Dominar la iluminación o provocarlo de forma artificial en el procesado.

Ojo con el enfoque

profundidad de campo

Si te decides por aislar el sujeto a base de reducir la profundidad de campo, debes prestar mucha atención al punto en el que enfocas. No es extraño ver fotografías de principiantes (y no tan principiantes) en las que algunas de las zonas más importantes de la cara quedan desenfocadas. Aprende a dominar la profundidad de campo. Si algo lo quieres enfocado que quede enfocado pero que no sea de forma accidental. Y como norma, nunca dejes los ojos fuera de foco. En ocasiones no es sencillo de conseguir y si el sujeto lleva gafas la cosa se puede complicar más aún.

Cuida la composición

cuida la composición

Que el sujeto sea lo principal en tu fotografía no quiere decir que deba ser lo único. Cuida la composición. Analiza el entorno. Juega con elementos que puedan ayudar a crear un todo más completo.

Respeta la regla de la mirada (o no)

regla de la mirada

Hay una regla en fotografía que dice que se debe dejar más espacio (aunque sea poco) en la parte de la foto hacia la que mira el sujeto. Como norma general está bien y funciona pero cuanto más la domines más te atreverás a saltártela o a jugar con ella. Ten en cuenta que no sólo funciona con sujetos que tengan ojos para poder mirar sino que también una flor, un libro o una televisión pueden dirigir su «mirada» hacia un lado.

Si no lo dominas… evita el flash

procesado en blanco y negro

Si controlas bien el uso del flash no voy a decirte como hacerlo pero si eres de los que no saben bien por qué al hacer fotos con flash todo pierde su naturalidad (o eso te parece) mejor evitado. Abre bien el diafragma, sube el ISO, pide al sujeto que se quede quieto un segundo, utiliza todos tus trucos para aprovechar la luz natural pero no uses el flash. Además evitarás un poco esa pequeña intimidación que par algunos supone el hecho de que te estén haciendo fotos. Si no tienes más remedio que hacer fotos con flash y que quedan muy planas por no dominarlo al 100% siempre tienes el recurso de procesar tus fotos en blanco y negro. Posiblemente salves más de una 😉

Practica y disfruta

Como siempre, terminamos los consejos recomendando la práctica por placer. Esa es sin duda la mejor forma de ir poco a poco mejorando tus retratos.

@contracox