Como enseñar fotografía a los niños

fotografía hecha por niños

No recuerdo en qué momento surgió mi afición a la fotografía y al vídeo pero en cualquier caso estoy seguro de que no conté con el apoyo de mis padres aunque si con el de mi abuela. En realidad debo confesar que mis primeras grabaciones no fueron en vídeo ya que por aquellos días no existían esos endiablados aparatos. Mi primera cámara fue un tomavistas que mi abuela me regaló cuando tenía menos de diez años. El motivo fue grabar el nacimiento de los cachorros de mi perra y a partir de ahí todos los veranos hacía mis cositas en super 8 con mis amiguetes.

Hoy en día la cosa ha cambiado mucho y es extraño el niño de esa edad que no ha hecho fotos o grabado vídeo con el teléfono o la cámara de sus padres. En el caso de mis niñas, desde muy pequeñas han aprendido como cosa normal el uso de las cámaras como quien aprende a poner una película de dibujos animados. Y sin embargo sólo a una de ellas realmente le divierte y le apetece aprender y mejorar.

Como padre me parece importante que estimulemos las cualidades de nuestro hijos y si la fotografía es algo que les atrae las posibilidades que tenemos hoy en día son enormes. Sin embargo hay ciertas cosas que creo importantes a la hora de animarles a adentrarse en este mundillo.

La cámara no es un juguete (o si lo es)

Antes de decir a un niño que la cámara no es un juguete, yo analizaría el concepto de juguete que ellos tienen. Si nuestro hijo es de los que utiliza sus juguetes como armas arrojadizas quizá no es el momento o la persona adecuada para inciarle en la fotografía. Sin embargo, si le hemos enseñado que los jueguetes son para jugar, para divertirse pero también para cuidarlos, posiblemente entienda que si nos gusta hacer fotografías y cuando tenemos tiempo libre lo dedicamos a trastear con nuestra cámara, para ellos eso es nuestro juguete. Y es que en gran medida así lo es. Lo que sucede es que no es incompatible ser un juguete con ser frágil.

¿Su propia cámara?

En función de la edad que tenga, del nivel de su afición o incluso de nuestro presupuesto podremos permitirnos que tenga su propia cámara. Esto es lo ideal. En el mercado podemos encontrar modelos accesibles desde menos de 80€ pero en cualquier caso siempre podemos recurrir al mercado de segunda mano o a nuestra vieja cámara. Si tu hijo/a tiene su propia cámara es mucho más probable que le atraiga y que la utilice cuando le apetezca. Sin necesidad de pedir permiso. Y esto seguro que repercutirá en la calidad de sus fotos.

Responsable de su propio equipo

Si tiene su propia cámara tendrás que enseñarle a cuidarla. A guardarla correctamente donde y como deba. La fotografía le servirá para valorar más sus pertenencias. Su cámara, que le hace diferente a los demás, será su pequeño tesoro y como tal deberá valorarla y cuidarla.

Enséñale tus técnicas

tanto si tiene su propia cámara como si le dejar utilizar la tuya, llévale de la mano. Nadie nace sabiendo y como para todo en la vida, que nos ayuden en los primeros pasos facilitará mucho que nos salga bien y por lo tanto que disfrutemos. Enséñale a encuadrar, a enfocar, etc. Poco a poco podrás ir añadiendo conceptos como la velocidad de obturación, el balance de blancos. Insisto: poco a poco. No pretendas enseñarle todo el primer día.

Estimula su creatividad

No trates de que vea las cosas como tú las ves. Lo mejor de la fotografía es que hay tantos puntos de vista como fotógrafos. Te recomiendo más bien que hagas lo contrario. Aprende tu de él. Él o ella no tiene prejuicios ni ideas preconcebidas de estándares ni de composición. Su mirada es (o puede ser) mucho más espontánea que la tuya. A mi niña le encanta jugar con el balance de blancos y los modos que intercambian colores. Esto provoca unos colores que no se ajustan a ningún canon. No son ni realistas ni procesos cruzados ni nada de lo que yo haya visto antes (que me gusten o no es otra cosa 😉 pero en cualqier caso, son SUS fotografías.  Es su forma de expresarse con la cámara.

El “cazador” cazado

Aprovecha para hacerles fotos mientras están distraídos haciendo las suyas. Es un momento excelente. Seguro que en alguna te pillarán ellos a ti. Queda muy bonito en un marco doble o en un libro de fotos, juntar las fotos de los dos “cazadores” cazándose mutuamente.

Disfruta

Creo que en toda lista de consejos de fotografía se debería terminar con este consejo: disfruta. Si lo haces se notará en tus fotos y en las de los peques. Si por la fragilidad del equipo, el carácter o la edad de tus niños o por el motivo que sea estás pasando un mal rato, déjalo. Guarda el equipo e inténtalo más adelante. Hay tiempo para todo.