A menudo vemos fotografías en las que una situación más o menos normal o un sujeto (vivo o inerte) que por si sólo no sería nada del otro mundo, se convierte en espectacular gracias a un cielo dramático.

Lo cierto es que el mérito lo tiene estar en el lugar adecuado en el momento justo y entonces tener la cámara y el tiempo y tomar la foto.

Sin embargo, en multitud de casos, lo que vemos no es realmente lo que había en el momento de la toma. A menudo las fotos (sobre todo publicitarias) son composiciones de varias tomas. El cielo es sin duda una de las partes más sencillas de retocar y al mismo tiempo más espectaculares.

Para empezar vamos a abrir en Photoshop dos imágenes distintas. De una de ellas vamos a aprovechar la parte de abajo (la playa) y de la otra el cielo.

A continuación copiamos el cielo y lo pegamos sobre la otra imagen. Una vez pegado ocultamos la capa que se ha creado para tener una vision más precisa de hasta dónde necesitamos que haya cielo.

Activamos el modo máscara rápida. En este modo vamos a dibujar lo que será una máscara de recorte de nuestro cielo. Esta máscara hará que la imagen del cielo se vea por unas zonas y por otras no sin necesidad de borrar nada. Así tendremos margen de reacción si no nos ajusta bien la imagen.

Sobre la imagen de fondo dibujamos con la herramienta de degradado y desde color negro a blanco, un degradado que empieza en el horizonte (negro) y va hacia arriba (blanco).

mascara hecha

Una vez creada la máscara volvemos a la capa del cielo y la activamos. En la ventana de capas pulsamos sobre el botón de máscara de capa. Este botón crea un recorte a la capa seleccionada de forma que sólo quede opaco lo que tengamos seleccionado. En este caso la zona blanca del degradado.
El resultado es la escena de playa con el cielo tormentoso.