Balance de blancos creativo...

El balance de blancos de una cámara es uno de los ajustes más importantes para conseguir la fotografía deseada. Si alguna vez has tenido que tirar una foto porque los colores no solo no se aprecian a los originales sino que convertían la foto en algo feo, no te pierdas las siguientes líneas 😉 ¿Por qué el balance de blancos? Nuestra vista (ayudad por nuestro cerebro) son hasta ahora la mejor máquina de fotos que podrás tener. En concreto en cuanto a la función de corrección de dominantes de color, funcionan de forma realmente asombrosa. Nuestro cerebro está continuamente utilizando la información que le llega de nuestros ojos como si se tratase del mejor ordenador especializado en Big Data. Es decir, no se limita a procesar la imagen que recibe sino que la procesa junto con todos los conocimientos almacenados en muestra memoria para que nos llegue la información más correcta (en lugar de la información real). Igual ha quedado un poco compleja la frase anterior pero una vez explicada es fácil de entender. Todos sabemos de que color es un folio blanco. Su propio nombre lo dice. Si vemos un folio blanco por la mañana o por la tarde, o si lo vemos dentro de una oficina con luz de neon o con cámaras halógenas, el color real que ese blanco refleja varía considerablemente. Sin embargo (haz la prueba) nosotros lo vemos blanco (a no ser que lo veamos en una discoteca con luces de colores, en cuyo caso si lo veremos coloreado). Eso es porque nuestro cerebro ve un folio, que conoce de toda la vida y sabe que es blanco. Y a partir de ahí realiza una corrección automática de los colores que percibe. El color de la luz Aunque nuestro...

Consigue tus mejores fotos con la cámara de tu móvil...

Hay un dicho muy común entre los fotógrafos y los aficionados a la fotografía que dice que “la mejor cámara del mundo es la que tienes en ese momento”. La aparición de teléfonos con cámara y, sobre todo el aumento de la calidad de los sensores de estas, convierte nuestro teléfono en “la mejor cámara” ya que es la que prácticamente siempre llevamos con nosotros. Sin embargo, no siempre sabemos sacar todo el rendimiento que nos pueden dar. Aquí dejamos unos sencillos consejos con los que exprimirás la cámara de tu teléfono al máximo: Conoce bien tu cámara. Este es un consejo aplicable a cualquier cámara y es que la mayoría de usuarios no leen nunca ni los manuales ni tutoriales de sus cámaras. Independientemente de la cámara que manejes, es importante que sepas todo lo que ésta puede ofrecerte y para ello nada mejor que leerte los manuales. Funciones como cambiar el balance de blancos, poder ajustar el ISO o la duración de la exposición pueden ser cruciales a la hora de conseguir una buena foto. Aprende un poco de fotografía. Si además de conocer bien tu cámara aprendes algunos conceptos básicos de fotografía como qué es la apertura, el ISO o la velocidad de obturación, la mejoría en tus fotos será notable. Ojo a la iluminación Ten en cuenta que aunque la mayoría de teléfonos incluyen un flash; lo cierto es que no es de demasiada utilidad a la hora de hacer buenas fotografías. Tanto el tamaño como la potencia y la escasa distancia al objetivo lo convierten posiblemente en la peor fuente de luz para tus fotografías. Cualquier lámpara que tengas a mano será una opción mejor. Sujeta bien el terminal. La estabilidad de una cámara es uno de los factores más importantes...

La importancia del tamaño de la luz

Uno de los factores que afectan a la iluminación es el tamaño de la luz. Pero no el tamaño en sí sino el tamaño relativo de la misma con respecto al sujeto. No afecta igual una bombilla de unos centímetros de diámetro a un edificio de tres plantas que a un insecto posado en una hoja. De la misma forma, una luz que esté distante se convierte en más pequeña con relación al sujeto que ilumina. El mejor ejemplo de esto es la luz del sol. La fuente de luz es tan grande que ilumine lo que ilumine es inmensamente superior pero la distancia a él es también tan grande que se convierte en un simple punto de luz con muchísima intensidad. ¿Como afecta el tamaño de la luz? El tamaño relativo de la luz con respecto al sujeto al que ilumina modifica radicalmente el aspecto de las sombras. Si pensamos en una sombra como un lugar al que no llega la luz, lo que observamos es que con una luz de tamaño pequeño, la distancia entre un punto que queda completamente iluminado y otro que quede completamente en la sombra pueden ser unos milímetros o incluso menos. Mientras que si aumentamos el tamaño de la luz, aparecerán muchos puntos a los que no les da la luz por completo pero si les llega la luz desde otro punto del flash. Cómo cambiar el tamaño de la luz Posiblemente ahora estés pensando que el tamaño de tu flash es el que es y que tu no lo puedes hacer más grande. Pues tienes razón y al mismo tiempo te equivocas. Es cierto que no podemos cambiar el tamaño de nuestro flash pero si podemos cambiar de forma muy sencilla el tamaño de la fuente de luz con la que iluminamos. Y es que basta girar nuestro flash (si es de los que lo permiten) hacia el techo para que la fuente de luz que le llega al sujeto sea mucho mayor y el mismo tiempo la dirección con que le llegará no será la misma desde la que estamos haciendo la foto. De esa forma, obtenemos dos beneficios, eso sí, a costa de perder intensidad en la luz ya que el trayecto que hace la luz es mayor y además el techo también absorbe luz. Si tu flash lo permite también puedes girarlo para rebotar en alguna pared cercana y conseguirás el mismo efecto pero con una luz lateral. Ten en cuenta que si el techo o las paredes no son blancos, el color de estos afectará a tu fotografía. Interponer difusores Otra forma de convertir nuestra luz en algo más grande con relación al sujeto es colocar un objeto difusor delante de la luz. A nivel profesional se hace con grandes paneles de tela, paraguas o ventanas fabricados expresamente para ello pero si trabajamos con una cámara compacta cuyo flash integrado es de un tamaño minúsculo siempre podremos utilizar un folio de pañuelo incluso un pañuelo de usar y tirar. Esto también disminuye la potencia del flash por lo que si nos es posible deberemos aumentar la intensidad del mismo, aumentar el tiempo de exposición o subir el ISO de nuestras fotos. La distancia Un factor determinante en cuanto al tamaño relativo de la luz es la distancia al sujeto. Imagina una bombilla del tamaño de una pelota de tenis o de golf. Imagínala a escasos centímetros de un anillo o a varios metros de él. Lógicamente la intensidad con que le afecta es muy distinta pero también lo son las sombras que crea. Ten en cuenta esto (si quieres recuerda este ejemplo) cuando vayas a colocar la iluminación de una foto. A mayor distancia al sujeto, menor tamaño relativo. Extraído del libro “Todo lo que siempre quiso saber sobre el flash” Follow...

Un poquito de retoque

Hoy os dejamos un vídeo en ele ue vemos en pocos minutos cómo cambiar un foto de halloween.   Follow...

¿Que es el número de guía en un flash?

Cuando un fabricante pone nombre a un flash suele utilizar en él un número llamado número de guía que indica la potencia del mismo. Así, un Metz 58 AF es un flash cuyo número de guía es de 58m. Como es de suponer, cuanto mayor es ese número de guía mayor es la potencia del flash. El número de guía no es un mero número de denominación sino que hace referencia a una distancia: la distancia máxima a la que se puede utilizar el flash en unas determinadas condiciones. Y estas condiciones son con ISO 100 y f1. Es decir, un flash con número de guía 56 se podría utilizar y conseguir una exposición correcta a una distancia de 56 metros utilizando un ISO 100 y un objetivo con aperura f1.0 . A partir de ahí, tenemos muchas variables con las que jugar ya que lo más normal es que no dispongamos de muchas ópticas con apertura f1.0. Entre otras, con la velocidad de obturación. Ahora bien, 56 metros son muchos metros 😉 Controlar la potencia de nuestro flash Es fácil suponer que no podremos nunca disparar nuestro flash a una potencia mayor de la que tiene. Lo que si podemos es ajustarlo su la máxima potencia o a una potencia menor. Si trabajamos con un flash externo que permita el control manual, la máxima potencia estará indicada con 1/1 y, a partir de ahí, bajará en pasos cada vez a la mitad de potencia de la anterior (1/2, un cuarto 1/4, un octavo 1/8, etc.). En algunos casos esos pasos son más pequeños por lo que podremos ajustar la potencia en fracciones menores. Si por el contrario, se trata del flash integrado en tu cámara, lo normal es que por defecto, el flash no actúe a su máxima potencia y es que, a menudo, las cámaras que incorporan un flash permiten ajustar la potencia del mismo hacia arriba o hacia abajo. Control automático (TTL) Uno de los acrónimos más utilizados en fotografía y, sobre todo en iluminación con flash, es el de TTL (trough the lens). Un flash TTL ajusta de forma automática su potencia de la siguiente forma: en primer lugar emite un microdestello para obtener información. A continuación el fotómetro de la cámara mide la luz rebotada que llega al sensor. En función del resultado, la cámara ajusta la potencia que necesita aplicarle al flash para que con los ajustes de ISO, apertura y velocidad de obturación que hayamos preparado, la exposición sea la correcta. Finalmente la cámara toma la fotografía disparando el flash a la potencia necesaria para conseguir una correcta exposición. Obviamente esa exposición correcta será mejor o peor en función de otros factores como la distancia del flash al sujeto, del sujeto al fondo, etc. Todo esto se hace en fracciones de segundo y de forma completamente automática y transparente para el usuario que solo tiene que configurar el modo TTL y disparar. La principal ventaja de la utilización del flash en modo TTL es que es la propia cámara, en combinación con el flash, la que determina la correcta potencia que necesita. Así nosotros podemos despreocuparnos tanto si disparamos el flash de forma directa hacia nuestro sujeto como si lo hacemos rebotándolo o filtrándolo con algún accesorio. Existen sistemas completos de iluminación basados en TTL y cada vez son más y mejores los controles inalámbricos que las propias cámaras incorporan que también se basan en la medición TTL.   Jugando con la distancia Además de la potencia de nuestro flash (que es muy importante) también podemos jugar con la distancia entre éste y el sujeto a iluminar. La distancia entre la fuente de luz y el sujeto es clave ya que afecta de forma directa a la potencia con que llega. En el caso del control de flashes de forma manual, es una buena estrategia combinar el ajuste de la potencia con la distancia...

Panorámicas para reemplazar al gran angular

Hace poco hablábamos de la necesidad decorar un gran angular por parte de los aficionados a la fotografía. Y es que los objetivos de focales muy cortas son una buena opción para la fotografía de paisajes pero no suelen ser demasiado baratos. Si los paisajes no son tu tipo de fotografía más habitual pero te encuentras ante uno realmente espectacular, no te preocupes. Una panorámica puede ayudarte a conseguir un resultado excelente. Como hacer las fotos para una panorámica Lo primero que debes tener en cuenta es que aunque puedes hacer panorámicas con fotografías no pensadas originalmente para ello, los resultados serán mucho mejores si haces las fotos que compondrán tu panorámica pensando ya en ella. Utiliza enfoque manual. Si utilizas en enfoque automático es posible que el punto de enfoque no sea el mismo en todas las tomas. Dispara en modo manual o utiliza el bloqueo de exposición. Tu cámara mide la luz cada vez que haces una foto. Si haces varias fotos para una misma panorámica, tu cámara medirá la exposición correcta en cada una de ellas lo que puede hacer que la panorámica tenga zonas con distintas exposiciones. Además, en modo manual conservarás también un mismo diafragma por lo que la profundidad de campo también será la misma en las distintas zonas. Si puedes utiliza un trípode. Aunque no es imprescindible, si utilizas un trípode, todas las tomas de la panorámica estarán hechas exactamente desde el mismo punto. En lo que si lo notarás es en la estabilidad de tus tomas. Solapa todo lo que quieras. No intentes tomar toda la panorámica con sólo dos o tres fotos. Cuanta más información tengas mejor. Haz varias filas de fotos. No te limites (si no quieres) a hacer una sola fila de fotos. La mayoría de herramientas para crear panorámicas reconocen fotografías realizadas en varias filas.   Edición de panorámicas Aunque no son pocas las aplicaciones que permiten hacer panorámicas, en este caso vamos a trabajar con Lightroom que en sus últimas versiones incluye la posibilidad de crearlas con facilidad. Lo primero los ajustes. Si vamos a realizar ajustes de revelado (cosa recomendable) podemos hacerlo antes o después de crear la panorámica. Si entre nuestras fotografías no hay grandes diferencias de luz podemos hacerlos antes. Lo más recomendable es aplicar exactamente los mismos ajustes de revelado a todas las fotos de la secuencia. Si por el contrario, si existen grandes diferencias de luminosidad entre las distintas fotos podemos aplicar los ajustes directamente sobre la panorámica creada pero posiblemente a nuestro ordenador le cueste más. Una vez realizados los ajustes seleccionamos todas las fotos que vayan a formar nuestra panorámica y pulsando con el botón derecho del ratón seleccionamos la opción Combinación de fotografías>Panorama y comienza el proceso. Pasados unos segundos (que pueden ser minutos en función de la complejidad del panorama y de la potencia de nuestro ordenador) nos aparecerá una nueva foto que tendrá un tamaño mucho mayor que las demás. Dentro de Lightroom podemos seguir manejando esa nueva imagen com o el resto de nuestra librería. Asignar palabras clave, geoposicionarla en el mapa y por supuesto revelarla. Un angular extremo Si eres de los que nunca se han planteado hacer panorámicas o simplemente piensas que una panorámica es sólo una fotografía muy horizontal o muy vertical, el siguiente ejemplo te puede interesar. La siguiente foto está hecha con una cámara de bolsillo que tienen zoom relativamente corto. La distancia focal utilizada fue de 70mm. Desde el mismo lugar, la misma cámara pero con la menor distancia focal (24mm) hicimos esta segunda toma. Con esta técnica conseguimos simular un angular extremo utilizando para ello una sencilla cámara de bolsillo. El resultado fue este. Y si estamos dispuestos a soportar distorsiones que cualquier angular tan extremo también nos daría, podemos aprovechar algo más obteniendo esto. A la ventaja de poder simular el efecto de un gran angular debemos añadir que el resultado...