Un poquito de retoque

Hoy os dejamos un vídeo en ele ue vemos en pocos minutos cómo cambiar un foto de halloween.   Follow...

Procesar no es retocar

A raíz de una conversación que he tenido esta mañana a través de las redes sociales se me ha ocurrido escribir este post. Y es que me encanta encontrar gente que opina que la fotografía pura es no “manipular” la escena de como era. Es decir, que una vez tomada la foto, todo lo que sea edición es retoque. Independientemente de que a mi me parezca que el hecho de elegir un objetivo, una focal, una apertura, una velocidad de obturación o sencillamente un encuadre, ya supone dar un punto de vista subjetivo, en esta ocasión voy a utilizar otros argumentos para mi “defensa”. Y es que SIEMPRE esos mismo defensores del purismo en la fotografía entran al trapo cuando les preguntas si disparan en RAW. ¡Claro! o ¡Siempre! Suele ser su respuesta. Y no es que yo vaya a defender el tirar en JPG (que ya lo haré en otra ocasión 😉 ) sino que sencillamente cuando tiramos en RAW dejamos de seleccionar otros muchos aspectos que cuando tiramos en JPG definimos en nuestra cámara. El balance de blancos, la nitidez, reducción del ruido y otros muchos factores suponen un procesado en la cámara cuando tiramos en JPG mientras que cuando capturamos un RAW no los definimos previamente. Y eso nos da muchas ventajas (ya defenderé en otro post el disparar en RAW) pero presupone nuestra intervención al procesar el fichero. Es decir, no es cuestión de ser mejor o peor fotógrafo sino de hacer esos pequeños ajustes en el momento que se hacen cuando el formato elegido es el RAW. Ni más ni menos. Y no supone ninguna deshonra para el fotógrafo. Os dejo un ejemplo de como un RAW sin procesar, sencillamente no tiene todo lo que nosotros y nuestras cámaras podemos dar. En fin, es mi humilde opinión 😉...

Presets en Lightroom

En la parte izquierda de la interfaz del módulo de revelado de Lightroom encontramos una serie de ajustes predefinidos de revelado que nos permiten aplicar con un sólo click ciertos revelados. Sin esfuerzo, sin conocimientos y sobre todo sin dedicarle tiempo. Además, en internet podemos encontrar cientos de de “presets” tanto gratuitos como de pago. Cómo instalar los presets Dependiendo de la versión de Lightroom que tengamos el procedimiento para instalar un preset puede ser uno u otro pero en resumen se trata de colocar el fichero .lrtemplate en donde están los demás. En las últimas versiones, la forma más sencilla es pulsar con el botón derecho sobre los presets ya instalados. Desde la propia interfaz de la aplicación se nos muestra un menú contextual en el que veremos la opción de importar. Seleccionamos el fichero y ya lo tendremos instalado. Si tenemos una versión más antigua el proceso es algo más largo pero igualmente sencillo. Desde las preferencias de la aplicación vamos accedemos a “ajustes preestablecidos” y pulsamos el botón “mostrar carpeta ajustes preestablecidos de Lightroom”. Una vez localizada esta carpeta en nuestro sistema operativo abrimos una que encontraremos dentro de ella con el nombre de Develop Presets y en ella colocamos el o los ficheros .lrtemplate Deberemos reiniciar la aplicación para que los cargue al arrancar y el proceso habrá terminado. Y todo esto… ¿Para qué? La realidad es que la finalidad principal de este post no era mostrar como instalar un preset sino analizar si de verdad tiene sentido instalar presets. Y es que no es que tenga nada en contra de ellos pero sencillamente me parece que un preset es como un traje a medida “de otro”. Si me compro un traje a medida quiero que tenga mi medida. Y no la de otro. Como no me gusta dar opiniones tan contundentes sin explicar claramente el porqué, voy a poner un ejemplo que servirá para dejar claros mis motivos. Para empezar he buscado una web que ofrece presets gratuitos y he buscado uno que realmente me gusta. Os dejo el link: http://www.presetsheaven.com/presets/intensify-your-blue-heaven/ En esa misma web podeis apreciar el efecto tan bueno que tiene sobre la foto que utilizan como muestra. Y ese es precisamente el truco. Ese preset funciona muy bien para esa foto. Ahora os voy a poner otras fotos en las que el efecto no es tan correcto. Para evitar suspicacias, he utilizado fotografías en las que predominaba un cielo azul dado que el nombre del preset es “Blue Sky Dream”. Y sin embargo los resultados son de lo más dispar. Obviamente, con unos pocos ajustes, este preset puede ofrecernos resultados muy superiores. Con apenas unos segundos, el último ejemplo se transformó en esto: Conclusión La utilidad de los presets está completamente condicionada por el estado real de la fotografía inicial. No tendremos resultados iguales en una foto ligeramente sobreexpuesta que en otra con dominante magenta. Por eso insisto en que utilizar un preset que funciona genial en la foto que utilizó su desarrollador pensando que en cualquier foto nos dará resultados geniales es como ponerse un traje a medida que a Arnold Schwarzenegger le quede como un guante y esperar que a nosotros también. O viceversa. Mejor… aprender a revelar 😉...

¿Retoque si vs. retoque no?

Posiblemente delate mi edad el hecho de que cuando salió la versión 1.0 de Adobe Photoshop me pillara a los mandos de un Mac. Y teniendo en cuenta que en aquella época una de mis aficiones/trabajos era la aerografía destinada tanto a la ilustración como al retoque fotográfico no hará falta que diga que desde el principio me pareció una herramienta increíble. Durante todos estos años me he encontrado muchísimas veces con la recurrente discusión de “retoque si, o retoque no”. ¿Qué es el retoque? Lo primero que hay que hacer para opinar sobre si es legítimo o adecuado el uso del retoque es definir qué es retocar una foto. Hoy en día son muchos los fotógrafos aficionados y profesionales que ponen su límite en el retoque en no “añadir ni quitar nada que no estuviera allí en el momento de hacer la foto”. Sinceramente me parece una descripción tan flexible que sencillamente es como no decir nada. Y voy a explicar por qué. La fotografía consiste básicamente en poner un material sensible delante de una escena para capturarla. A partir de ahí, para mi, todo es retoque. Todo son herramientas que el fotógrafo utiliza para aportar su propia visión de la escena. Y eso es lo que la convierte en un arte y no simplemente una técnica o una ciencia. Cuantas veces vemos una foto espectacular de un lugar y nos damos cuenta de que hemos estado ahí, en ese mismo lugar y con la cámara y no hemos sido capaces de hacer más que una foto mediocre. Porque otro ha sido capaz de utilizar una lente distinta, un encuadre distinto, ha utilizado una velocidad de obturación distinta… Hasta ahí todo el mundo dirá que eso no es retoque sino fotografía. Desde mi punto de vista utilizar un angular en lugar de un tele para transformar las realidad o simplemente para mostrarla de una forma concreta es tan retoque como utilizar un filtro tabaco para crear unos tonos cálidos en un paisaje. Y a nivel concursos ninguna de estas dos cosas son retoque. La era digital Lo complicado llega cuando nace la fotografía digital y entonces podemos añadir esos tonos tostados del filtro tabaco en una aplicación dentro de nuestro ordenador. Hay quien dice que lo considera retoque porque no estaba allí al hacer la foto. Y claro, como el filtro tabaco si estaba (lo pusimos nosotros) pues eso no es retoque. Para mi el filtro tabaco (o ponerlo allí) es añadir elementos de forma artificial para conseguir un resultado. Y me da igual si lo hago al hacer la foto o al procesarla. De hecho, los que comenzamos en esto de la fotografía con carretes, cubetas, ampliadoras y luz roja, ya teníamos técnicas de retoque en el procesado mucho antes de que naciera Photoshop. En aquella época ya jugaba a hacer exposiciones dobles para que una misma persona apareciera hablando con ella misma (tanto en cámara como en revelado) y también corregíamos zonas sobre expuestas o subexpuestas a base de tapar áreas durante la exposición al revelar.   Ligthroom 5 El motivo de escribir este artículo ahora es que cada nueva versión de aplicaciones de procesado de fotos incluye más herramientas que cada vez se asemejan más a las de Photoshop. Y no son pocos los usuarios de este tipo de aplicaciones que argumentan que procesar en Aperture o Lightroom no es retocar. Una de las nuevas herramientas de LR5 es el degradado circular. Con él, podemos aplicar correcciones de temperatura de color, luminosidad y hasta enfoque o desenfoque a una zona ovalada o a toda la foto menos la zona ovalada. Es lo mismo que antes hacía la herramienta de degradado lineal pero ahora con un degradado circular. Pues bien, creo que sólo con esta herramienta podemos hacer correcciones que no “añaden” ni “Quitan” nada que no estuviera allí pero que son sin duda retoques. Y...

Eliminar imperfecciones en Photoshop

Una de las funciones más interesantes de las aplicaciones de retoque es la de eliminar pequeñas imperfecciones de las fotografías. Desde las primeras versiones se incluían opciones para eliminar el polvo y las rascaduras que los antiguos negativos o incluso las copias en papel podrían tener para conseguir resultados con mucha más calidad que el original. De forma automática Photoshop analiza la foto  con unos parámetros que le damos y en unos segundos toda esa basura digital desaparece. Pero con el tiempo la forma de trabajar con la fotografía ha avanzado mucho y Photoshop también. Las nuevas cámaras digitales al alcance de cualquier bolsillo (por lo menos al alcance de cualquiera que pueda permitirse tener un ordenador y una aplicación de retoque) nos permiten trabajar con imágenes que no tienen ni polvo no rascaduras. Sin embargo, en muchos casos tienen pequeños “defectos” que podemos querer eliminar. Si el mérito de un fotógrafo siempre ha sido saber ver las cosas desde un punto de vista concreto y en el momento justo, hoy en día podemos recurrir a estas técnicas para cambiar lo que en el momento justo no estaba donde más nos interesaba. Eso si, aviso de que todas estas técnicas son motivo de descalificación en la mayoría de concursos de fotografía. Niño, quita de ahí Es muy frecuente encontrarnos con que en una foto que nos encanta por su composición, por la expresión de los retratados o sencillamente por los recuerdos que nos trae hay algún elemento que nos molesta. El típico niño que aparece por detrás y que desvía la atención de nuestra mirada de la forma más cruel, eliminando así la atmósfera perfecta que se crea con el resto de la foto. Como dice más una imagen que mil palabras os dejo un ejemplo perfecto. Lo vais a entender. El ejemplo del niño que aparece detrás de mi familia es perfecto. El pobre no tenía mala intención pero la foto pierde todo el encanto. El resto de la gente, tan lejos y tan falta de contraste y definición, sirven para contextualizar la escena pero el niño que está justo a la derecha sólo “molesta” en la foto. El tampón de clonar Recuerdo cuando utilicé por primera vez Photoshop (versión 1.0) que una de las herramientas que más me llamó la antención fue esta herramienta. Con ella podías “pintar”literalmente con una zona de la foto en otra distinta. Hoy en día todo o casi todo el mundo la conoce y efectivamente es una de las más útiles de Photoshop. En este caso sería la opción más rápida y sencilla de eliminar al dichoso niño gracias a que a su derecha tenemos una enorme área con textura y colores similares a los que tendría la zona del niño si él no estuviese. Pulsando alt seleccionamos el origen y en unos segundos extendemos el mar e incluso las rocas por donde queremos. Sin embargo, siendo una de las opciones para eliminarlo, no es la única. Desde hace pocas versiones de Photoshop tenemos la posibilidad de borrar elementos o rellenar (el efecto es idéntico) según el contenido. Para ello seleccionamos la zona en la que está el niño con un poco de margen y marcamos Edición>Rellenar o bien pulsamos la tecla de borrar. Nos aparecerá en ambos casos una ventana flotante que nos deja elegir la opción de rellenar según contenido. La aplicación analiza lo que ese trocito tiene al rededor y lo rellena de forma automática para conseguir continuidad en ese área. Eliminar con texturas Las posibilidades de Photoshop para eliminar objetos y formas no deseadas no terminan aquí y es que una de las herramientas más útiles en este aspecto es la de parche. Con ella podemos eliminar textos, marcas y demás formas que aparezcan en nuestras fotografías. Si por motivos de contratos publicitarios necesitamos eliminar una marca de una fotografía, esta es posiblemente la mejor opción. Par utilizarla...

Cómo cambiar cielos en cuestión de segundos

A menudo vemos fotografías en las que una situación más o menos normal o un sujeto (vivo o inerte) que por si sólo no sería nada del otro mundo, se convierte en espectacular gracias a un cielo dramático. Lo cierto es que el mérito lo tiene estar en el lugar adecuado en el momento justo y entonces tener la cámara y el tiempo y tomar la foto. Sin embargo, en multitud de casos, lo que vemos no es realmente lo que había en el momento de la toma. A menudo las fotos (sobre todo publicitarias) son composiciones de varias tomas. El cielo es sin duda una de las partes más sencillas de retocar y al mismo tiempo más espectaculares. Para empezar vamos a abrir en Photoshop dos imágenes distintas. De una de ellas vamos a aprovechar la parte de abajo (la playa) y de la otra el cielo. A continuación copiamos el cielo y lo pegamos sobre la otra imagen. Una vez pegado ocultamos la capa que se ha creado para tener una vision más precisa de hasta dónde necesitamos que haya cielo. Activamos el modo máscara rápida. En este modo vamos a dibujar lo que será una máscara de recorte de nuestro cielo. Esta máscara hará que la imagen del cielo se vea por unas zonas y por otras no sin necesidad de borrar nada. Así tendremos margen de reacción si no nos ajusta bien la imagen. Sobre la imagen de fondo dibujamos con la herramienta de degradado y desde color negro a blanco, un degradado que empieza en el horizonte (negro) y va hacia arriba (blanco). Una vez creada la máscara volvemos a la capa del cielo y la activamos. En la ventana de capas pulsamos sobre el botón de máscara de capa. Este botón crea un recorte a la capa seleccionada de forma que sólo quede opaco lo que tengamos seleccionado. En este caso la zona blanca del degradado. El resultado es la escena de playa con el cielo tormentoso....