¿Necesito un gran angular?

Uno de los objetivos que pueden completar nuestro equipo fotográfico es el gran angular. Una focal corta nos permitirá hacer fotografías de paisaje que difícilmente podríamos conseguir con focales más largas. Sin embargo adquirir un gran angular puede resultar poco rentable ni no pensamos darle suficiente uso. ¿De verdad necesitas comprar un gran angular? ¿Qué es un gran angular? Aunque parezca una pregunta un poco simple, lo cierto es que no es ninguna tontería explicar en primer lugar qué es un gran angular. Y es que en función de la cámara que utilicemos e incluso de nuestros gustos y necesidades, un angular puede ser una cosa u otra. En función el tamaño de tu sensor y por lo tanto del factor de recorte, un objetivo puede servirte de angular para una cámara pero no para otra. Así, un objetivo 24mm se podría considerar angular (aunque no extremo) para un sensor FF mientras que en uno APSC se convierte en un 38 por lo que queda muy legos de serlo. Y al contrario, un 16-50mm para un sensor APSC comienza su focal en angular pero no extremo mientras que esos 16mm en un sensor FF ya si es un “señor angular”. ¿Para que usar un gran angular? Antes de decidirte a comprar un objetivo gran angular plantéate el tipo de fotografía que te gusta hacer y sobre todo el que no te gusta hacer. A partir de ahí, ten en cuenta que un gran angular te será muy útil para: Fotografía de paisajes. Si eres de esos que les gusta subir montañas, buscar rincones de la naturaleza, explorar playas al atardecer, etc. posiblemente, un angular te resulte casi imprescindible. Un objetivo con focal corta te facilitará meter en el encuadre casi todo lo que ves. Además, esas focales te ayudarán a aumentar considerablemente la profundidad de campo cosa muy interesante en la fotografía de paisajes. Fotografía de arquitectura. Si alguna vez has intentado hacer fotografías descriptivas de interiores te habrás dado cuenta de lo importante que es capturar todo el entorno. En estancias pequeñas, como baños, resulta especialmente complejo y en ocasiones es recomendable incluso fotografiar la estancia desde fuera de ella. En todos estos casos, un gran angular te facilitará el trabajo enormemente aunque a menudo a costa de algo de distorsión de la perspectiva. Retratos alternativos. Quizá el consejo más sabio a la hora e hablar de retratos y objetivos de gran angular fuese no utilizarlos nunca. Este tipo de focales genera grandes distorsiones que pueden resultar desastrosas en los retratos. Sin embargo como herramienta creativa para hacer retratos “diferentes” puede darte más de una sorpresa.   ¿Para qué NO usar un gran angular? Igual esta pregunta se contesta con leer la anterior pero por si acaso vamos a dar un repaso a los tipos de fotografía en los que no es el tipo de objetivo más recomendable: Retratos. Como ya hemos comentado, estos objetivos tienen a distorsionar la imagen por lo que para un retrato clásico posiblemente no sean la mejor opción. Si aún así te decides o no tienes más remedio que utilizar un gran angular para hacer retratos ten en cuenta el siguiente consejo: aleja al protagonista de los extremos de la foto y de la cámara. El centro de la imagen quedará distorsionado sólo si acercas demasiado el sujeto mientras que los extremos quedarán siempre distorsionados.   Fotografía de animales en su entorno. Casi se podría asegurar al 100% que si quieres hacer una fotografía e un animal en su entorno (o incluso en un zoológico), con un gran angular quedará excesivamente pequeño. Exceptuando fotografías de manadas o grupos en general que se parecen mucho a la fotografía de paisaje, para el resto de fotografías de animales yiliza focales más largas. Y si no tengo gran angular… ¿Qué puedo hacer? Al principio comentamos que un gran angular puede ser un buen complemento para tu cámara pero el desembolso que...

Boosters y adaptadores de objetivos...

Desde la aparición de las cámaras EVIL surgió la posibilidad de utilizar objetivos cuya montura no es igual a la de la propia cámara. La ausencia de espejo elimina la necesidad de que el objetivo se entienda con la cámara para su control y, por lo tanto, facilita la aparición de adaptadores que permiten utilizar todo tipo de objetivos. La primera ventaja o buena noticia es que se puede dar una nueva vida a los objetivos antiguos; objetivos que teníamos olvidados en el armario y que, a menudo, tienen una calidad excepcional ya que se utilizaban con cámaras analógicas cuyo carrete ocupaba el espacio de un sensor de tamaño Full Frame. Además, existen adaptadores que permiten utilizar objetivos de unas marcas en cámaras de otro fabricante, facilitando así la compra y el aprovechamiento de material, independientemente de la marca de nuestra cámara. Inconvenientes Como es de esperar todo esto que parece tan increíble tenía que tener algún lado malo. Y efectivamente lo tiene. Y es que, aunque las cámaras EVIL son capaces de aprovechar la óptica de esos objetivos con un sencillo adaptador, lo que no son capaces de aprovechar la mayoría de adaptadores es la función de enfoque automático. La utilización de estos adaptadores implica tener que enfocar en modo manual. La buena noticia es que cada vez son más las ayudas al enfoque del tipo Peacking Focus con la cual la pantalla nos muestra unos pequeños píxeles iluminados en las zonas de la foto que están correctamente enfocadas. Adaptadores con espejo Una de las alternativas que se han desarrollado para solucionar el problema de la ausencia de enfoque automático es la creación de adaptadores más complejos que añaden un espejo (en el caso de Sony es semitransparente). Este tipo de adaptadores, además de posibilitar el enfoque...

¿Es el momento de pasarse a una “sin espejo”?...

Hace tiempo que los fabricantes de cámaras están haciendo una apuesta por las cámaras sin espejo y aunque en un principio parecía que todavía no estaban a la altura suficiente como para dar el cambio, hoy en día casi todos los motivos que hace sólo unos meses servían de excusa para no dar el “salto”, hoy en día están solucionados. Cambiar nuestro equipo por uno EVIL, CSC o sencillamente sin espejo ya no es una decisión tan descabellada. Y vamos a ver por qué. El precio. Lo primero que hay que decir es que hace sólo unos meses, por el precio de cualquier EVIL podías acceder a una réflex (eso si, de gama baja). Hoy en día la cosa ha cambiado y mucho. Actualmente existen cámaras sin espejo tanto de formato APSC como FF que están (en el caso de las FF) muy por debajo de las DSLR de formato completo. La velocidad de enfoque. Sin lugar a dudas el punto débil de las EVIL ha sido hasta hace muy poco la velocidad de enfoque. Para el público exigente, tener que “esperar” unas décimas de segundo desde que decidimos capturar la imagen hasta que realmente lo hacemos es crucial. La realidad es que según el tipo de foto que hagamos ese retraso puede marcar la diferencia entre hacer una foto u otra completamente distinta. Fotografías de niños, mascotas o deportes son ejemplos que cualquiera puede comprender. Más aún si se ha sufrido alguna vez ese retraso. Los últimos modelos sin espejo tienen unas velocidades de enfoque vertiginosas. Basta echar un vistazo por youtube para encontrar ejemplos que para la mayoría resultarán más que suficientes. El peso. Uno de los factores que desde un principio han sido determinantes a la hora de desarrollar cámaras sin...

¿Qué objetivo me compro?

Una de las preguntas que más me hace la gente cuando tienen una cámara de fotos y quieren mejorar su equipo es: ¿Qué objetivo me compro? La mayoría de usuarios de nivel de entrada, cuando compran su primera cámara réflex la compran con un objetivo de kit. No voy a decir que sea mala opci´pn ya que a menudo el precio del kit es muy inferior al del cuerpo más ese mismo objetivo. Si embargo cuando los usuarios comienzan a pedirle más a su sensor, se dan cuenta de que el objetivo no está a la altura del cuerpo. Me atreverías a decir que casi nunca ya que en algunos casos (muy contados) los fabricantes ofrecen kits con objetivos de nivel superior. El objetivo de kit A los pocos meses de comprar un kit, muchos usuarios se dan cuenta de que por un poco de dinero más podrían haber hecho una compra mucho mejor. Y no es que no hayan disfrutado de todas las fotos que han hecho hasta entonces sino que llega un momento en el que se quiere llegar más lejos. O bien en focal o bien en calidad. Y ese objetivo termina guardado en algún armario, ofrecido a precio ridículo en un foro de fotografía so sencillamente como muchos lo llaman: de pisapapeles. Comparar objetivos con previsión Mi consejo para quien puede permitírselo (y con muchísimo respeto para quien no puede o no quiere) es que no tiren el dinero con ese kit. Aunque la diferencia de precio del cuerpo al kit sea muy poca y al final estemos comprando el objetivo por 30 o 40€ (mucho menos de lo que vale si lo compramos suelto), lo cierto es que pagar 40€ por un pisapapeles o para tenerlo en un armario es algo caro. Por eso, si te planteas en serio hacer fotografías es mejor que inviertas un poco más y que tu primer objetivo tenga la calidad de tu máquina. Pero este post lo que pretende es aconsejar a esos que ya han comprado su cámara con su objetivo de kit y ahora se plantean mejorar su equipo. Para todos ellos hay buenas noticias: hay muchas formas de mejorarlo sin desperdiciar el “kitero”. Un tele Normalmente los objetivos de kit son zooms cortos. Su focal suele andar en torno a 18-55 o similares. Con eso, y con un sensor APSc (y su factor de recorte) cubrimos desde angulares hasta focales medias. pero en seguida comenzamos a encontrar por la red fotografías de animales o retratos hechos con focales más largas que nos dan mucha envidia. Si es así, lo que podemos hacer es adquirir un teleobjetivo. Encontraremos en el mercado objetivos con calidad similar a nuestro objetivo de kit con focales del tipo 55-200 o 70-300 que resultarán más que suficientes para satisfacer nuestras primeras necesidades. Personalmente creo que antes de hacernos con un 70-200 2.8 para abarcar esas focales si deberíamos reemplazar el objetivo de kit. Es decir, no tiene mucho sentido tener un tele de alta gama y un zoom corto de baja calidad (salvo que nuestro estilo de fotografía así lo requiera como en el caso de la fotografía de naturaleza). Un objetivo luminoso Personalmente soy de los que a por el primer objetivo que voy es a por alguno luminoso. No, no te imagines un objetivo con luces ni nada así. Se llama objetivo luminoso o rápido a los que tienen mayores aperturas de diafragma. Estos objetivos permiten que entre más luz y por tanto disparar a velocidades mayores. De ahí sus nombres. Prácticamente todas las marcas tienen algún 50 f1.8 a precios asequibles y sin lugar a dudas te darán muchas alegrías tanto en situaciones de escasa luminosidad como en retratos con fondos desenfocados. Su tu presupuesto te lo permite, las alternativas con aperturas f1.4 suelen tener mejor calidad tanto de construcción como de las propias lentes.  Un gran angular...

El ruido en la fotografía feb20

El ruido en la fotografía...

Desde el principio de la fotografía digital, uno de los asuntos que más preocupa a la mayoría de usuarios es la generación de ruido en sus sensores. De hecho es uno de los factores decisivos a la hora de puntuar una cámara en un análisis, de decidir la compra de una cámara e incluso uno de los elementos a mejorar cada vez que los fabricantes ponen todo su empeño para sorprendernos con nuevos modelos. Hoy vamos a hablar de un libro electrónico, El ruido en la fotografía que como su nombre indica trata sobre la distorsión que sufren las fotografías cuando por la subexposición o por la utilización de ISOs elevados. A los largo de sus páginas (algunas de ellas con galerías interactivas) Ramón González de la Torre nos explica desde cómo y por qué se produce el ruido y sobre todo como conseguir evitarlo con diferentes técnicas. Entre los trucos que muestra (todos ellos con ejemplos muy gráficos) se encuentran tanto explicaciones sonde la correcta exposición o la utilización de ráfagas como la aplicación de filtros correctores y aplicaciones específicas. En resumen, una interesante ayuda que por menos de 2€ nos ayudará a sacar mucho mejor rendimiento a nuestra cámara sea cual sea. Está disponible tanto en PDF a través de Bubok como en formato iBook en la iTunes...

Inversión en equipo fotográfico

Una de las preguntas más frecuentes que se hace un aficionado a la fotografía (no hablo de los profesionales) es cómo mejorar su equipo. Partiendo del supuesto de que con un equipo mejor espera hacer mejores fotos, surgen dudas sobre si actualizar el cuerpo, añadir objetivos, comprar accesorios o si otra marca les daría mejores resultados. Sin embargo casi nunca se analiza con la la importancia que debe (o al menos la que yo le doy) a mejorar nuestras fotografías mediante el aprendizaje. Ya sea mediante un conocimiento mejor de las características de nuestra cámara, de los conceptos de fotografía o incluso del conocimiento del software con el que trabajemos nuestras imágenes. En este caso me gustaría destacar dos de las características que nos ofrece Lightroom. La reducción de ruido y la eliminación de aberraciones cromáticas. Y me gustaría destacar esas dos cualidades porque pienso que justifican por si solas todo el precio de una aplicación como Lightroom. Voy a explicar por qué. Cuando compramos una cámara, una de las principales características que miramos (si sabemos un poco de fotografía) es el tamaño del sensor, la resolución en megapixeles y la respuesta de ruido a ISOs altos. No voy a hablar hoy de la relación que existe entre el número de pixeles del sensor, el tamaño de estos y el ruido pero hay algo en lo que todos estaremos de acuerdo: cuanto menos ruido genere nuestro sensor, más satisfechos estaremos. Cada vez que se presentan modelos nuevos de cámaras, los niveles máximos de sensibilidad ISO son más elevados y aunque las fotos hechas con el ISO en su máximo valor nunca son aprovechables, el límite en el que comienzan a serlo también es cada vez mayor. Recuerdo hace unos pocos años cuando una cámara de la que se pudieran aprovechar las fotos tomadas a ISO 800 era una verdadera maravilla. Hoy en día, una compacta normaliza ya alcanza ese nivel y cualquier DSLR de las nuevas permite aprovechar sus fotos hechas a 1600 o incluso a 3200 ISO. Sin embargo sigue siendo una obsesión el poder hacer cada vez fotografías con ISOs superiores intentando que no nos las estropee el ruido. Y ahí es a donde yo quería llegar. En el procesado de Lightroom tenemos unos controles de reducción de ruido que con suma facilidad de uso nos permiten recuperar fotografías cuyo ruido las convertía en inutilizables. Para verlo con un ejemplo vamos a analizar un recorte de una imagen tomada con ISO800 con una apertura f6,3 y una velocidad de 1/8 de segundo. Se trata de un bodegón y por lo tanto con el uso de un trípode nos hemos podido permitir esa velocidad a pesar de tratarse de una distancia focal de 50mm. Sin embargo, si por las circunstancias de la foto no pudiéramos disparar a esa velocidad de obturación tendríamos que subir el ISO. En este caso hemos probado a subirlo hasta los 6400 para conseguir una velocidad de obturación (a igualdad de apertura) de 1/50 de segundo. El resultado tiene mucho más ruido. La fotografía tomada con una Sony a77 a 6400 ISO tiene bastante ruido. Efectivamente. Posiblemente si trabajásemos con una cámara más moderna o de una gama superior (y por lo tanto más cara) conseguiríamos un mejor resultado en cuanto a ruido. Sin embargo, tras el procesado con Lightroom podemos mejorar mucho el resultado. El resultado es sin lugar a dudas mucho más aprovechable. Y el coste de una aplicación así no llega a los 150€ (no llega a los 80€ si somos estudiantes o profesores). Ese precio lo superamos prácticamente en cuanto decidamos comprar un objetivo incluso de los más baratos y desde luego, el precio de una cámara que nos permita hacer fotos a 6400 ISO con el nivel de ruido que hemos conseguido tras el procesado no bajaría de los miles de euros. Exactamente igual pero con relación a los...