Tags

Related Posts

Share This

Canon Powershot S110

Canon Poweshot S110

En la dura pelea por desarrollar la mejor cámara de bolsillo los fabricantes continúan lanzando año tras año actualizaciones mayores o menores de sus Top Bolsilleras. En el caso de Canon son varias las versiones (por lo menos desde la S90) que han estado siempre en los mejores puestos del ranking. Peleando con las excelentes Lumix y alguna Nikon y Sony, las S95, S100 y ahora la S110 son realmente grandes cámaras en tamaños muy reducidos.

En este caso hemos tenido la suerte de poder analizar una S110 y disfrutar de su ya clásico anillo con función configurable, su zoom 24-120 f2.0-5.9 y su excelente sensor CMOS de 12 megapixeles heredado de su antecesora la S100.

Desde el exterior es casi idéntica a su antecesora con algunos botones recolocados pero sin grandes cambios. A veces da la sensación de que los recolocan lo justo para hacer incompatibles las carcazas subacuáticas. El pequeño flash retráctil también permanece intacto con respecto a la versión anterior.

Los cambios

Y viendo tantas cosas iguales a la S100 podríamos preguntarnos ¿Para qué lanza Canon un nuevo modelo? Pues si tiene novedades. La primera de ellas comienza a ser tendencia (en el CES han surgido como setas) en las cámaras de todo rango aunque hay que decir que la S110 fue una de las primeras en incorporarlo. Se trata de la conexión wifi. La Canon S110 permite transferir las fotografías desde la cámara hacia un ordenador o un dispositivo móvil a través de wifi. Pero es no es lo mejor. La función más habitual (con ambos dispositivos conectados a una misma wifi) puede resultar poco útil ya que si estamos en casa o en la oficina podremos también conectar la cámara por el puerto USB y además de tardar menos conseguiremos un importante ahorro de batería. Sin embargo es cuando salimos con la cámara cuando realmente podemos ganar mucho con esta función. La propia cámara crea una wifi a la que podemos conectar el dispositivo iOS o Android y a partir de ahí descargar las fotos bien para tener una copia de seguridad o bien par liberar espacio en la cámara.

Dicho así parece una función excelente. Sin embargo, haciendo de abogado del diablo vamos a sacarle pegas a esta función. Lo primero porque se ha añadido esto a costa de eliminar el GPS que incluía la S100. Si bien es cierto que con un teléfono móvil con GPS podemos contrarrestar este problema, también es cierto que transferir toda una tarjeta desde la cámara hasta el teléfono puede dejar nuestra batería en estado de shock. Si la solución a esto es comprar baterías de repuesto deberíamos analizar el coste de una tarjeta y el de una batería. Posiblemente lleguemos a la conclusión de que merece la pena comprar almacenamiento y pasarlo al ordenador al llegar a casa con el cable correspondiente.

Pantalla táctil

Otra de las novedades de esta cámara es la pantalla táctil. Su utilidad va más allá de visualizar las fotos hechas como se hace en los teléfonos táctiles sino que también se puede utilizar para definir el punto de enfoque e incluso el momento del disparo. Activando la función específica podemos, con una sola pulsación sobre la pantalla, decirle a la cámara donde tiene que enfocar y que dispare en ese momento.

Entre las mejoras con respecto a su antecesora también se encuentra una ampliación de la sensibilidad ISO que ahora llega hasta los 12800 aunque como es de esperar en ese nivel las fotografías son prácticamente inutilizables. Sin embargo, con poco que bajemos el ISO comenzaremos a tener fotos aprovechables en niveles de sensibilidad que hasta hace poco estaban reservados para los grandes sensores.

Grabando vídeo

Pocas novedades con respecto a la S100 también en este aspecto y es que ya se trataba de una excelente cámara para grabar vídeo doméstico con la posibilidad de cambiar tanto la focal (el zoom es perfectamente operativo durante la grabación) como el enfoque automático. La grabación de audio desde los dos micrófonos ocultos tras los dos minúsculos agujeros del frontal ofrece una calidad media quizá ligeramente por debajo de la calidad de vídeo.

Conclusión

Si hace unos años cada presentación de un nuevo modelo suponía una revisión a nuestras cuentas y tarjetas para ver si nos merecía la pena actualizar nuestras cámaras, hoy en día conviene estar bien atentos a las mejoras porque en muchos casos las mejoras incorporadas conllevan la renuncia a otras funciones que pueden ser más interesantes que lo añadido. En este caso se ha sacrificado el GPS, una velocidad de disparo en ráfaga espectacular que tenía la S100 de 10 fotografías por segundo frente a las sólo 2,1 y la grabación en cámara superlenta de minipelículas (hasta 240fts) a cambio de una pantalla táctil un poco mejor sensibilidad ISO y un tamaño ligeramente menor. Para mi, sinceramente era mejor la anterior.