Consigue tus mejores fotos con la cámara de tu móvil...

Hay un dicho muy común entre los fotógrafos y los aficionados a la fotografía que dice que “la mejor cámara del mundo es la que tienes en ese momento”. La aparición de teléfonos con cámara y, sobre todo el aumento de la calidad de los sensores de estas, convierte nuestro teléfono en “la mejor cámara” ya que es la que prácticamente siempre llevamos con nosotros. Sin embargo, no siempre sabemos sacar todo el rendimiento que nos pueden dar. Aquí dejamos unos sencillos consejos con los que exprimirás la cámara de tu teléfono al máximo: Conoce bien tu cámara. Este es un consejo aplicable a cualquier cámara y es que la mayoría de usuarios no leen nunca ni los manuales ni tutoriales de sus cámaras. Independientemente de la cámara que manejes, es importante que sepas todo lo que ésta puede ofrecerte y para ello nada mejor que leerte los manuales. Funciones como cambiar el balance de blancos, poder ajustar el ISO o la duración de la exposición pueden ser cruciales a la hora de conseguir una buena foto. Aprende un poco de fotografía. Si además de conocer bien tu cámara aprendes algunos conceptos básicos de fotografía como qué es la apertura, el ISO o la velocidad de obturación, la mejoría en tus fotos será notable. Ojo a la iluminación Ten en cuenta que aunque la mayoría de teléfonos incluyen un flash; lo cierto es que no es de demasiada utilidad a la hora de hacer buenas fotografías. Tanto el tamaño como la potencia y la escasa distancia al objetivo lo convierten posiblemente en la peor fuente de luz para tus fotografías. Cualquier lámpara que tengas a mano será una opción mejor. Sujeta bien el terminal. La estabilidad de una cámara es uno de los factores más importantes...

¿Se dice revelar o procesar? feb24

¿Se dice revelar o procesar?...

Hace ya unos cuantos años que la mayoría de fotógrafos y aficionados a la fotografía utilizan cámaras digitales que han desplazado a la fotografía química. Y junto con las cámaras digitales aparecieron las aplicaciones de almacenado, gestión y procesado de imágenes. En este artículo no voy a entrar en cual de ellas es mejor o peor. Los que me lees ya sabes cual es la que uso y por tanto la que prefiero. Pero me ha parecido curioso leer últimamente en lugares distintos a fotógrafos hablando del revelado de sus fotos digitales. Aunque es cierto que yo mismo he utilizado más de una vez la expresión “revelado digital” cuando la he leído varias veces en un mismo día me ha sonado extraño y me he puesto a pensar y a buscar en el diccionario (costumbre que me enseñó mi madre). El diccionario de la RAE dice que revelar (con V), en su acepción relacionada con la fotografía, significa:”Hacer visible la imagen impresa en la placa o película fotográfica”. Obviamente nada tiene que ver esto con lo que hoy en día llamamos revelado digital. El proceso de terminación de una fotografía mediante el cual modificamos parámetros de exposición, temperatura de color, eliminación de ruido, definición del contraste, saturación o nitidez, no hacen visible la imagen impresa en una placa o película fotográfica. A continuación busqué procesar. La acepción que mejor encaja con lo que hacemos una vez volcadas nuestras fotos a nuestro ordenador es la siguiente:”Someter datos o materiales a una serie de operaciones programadas.” Y efectivamente esta si parece definir bien lo que hacemos cuando procesamos nuestras fotos digitalmente. ¿Y por qué decimos revelar? Una vez que comparas las dos definiciones parece obvio que lo que hacemos es procesar nuestras fotos. Sin embargo son...

El tamaño del sensor no influye en la profundidad de campo...

Nos son pocos los que en ocasiones (y por simplificar) afirmamos que la profundidad de campo depende de cuatro factores: distancia al sujeto, distancia focal, apertura y tamaño del sensor. Tengo que reconocer que yo también lo he hecho en más de una ocasión. He afirmado que el tamaño del sensor Y es que para los usuarios noveles, posiblemente sea la forma más rápida de entender un poco como funciona la profundidad de campo y aprender a conseguir dominarla en sus fotografías. Pero la realidad es que no. Que el tamaño del sensor no afecta EN ABSOLUTO a la profundidad de campo. Voy a tratar de explicarlo de forma que se entienda bien. Imaginemos un objetivo cualquiera. Por ejemplo un 50 f1.8. Imaginemos que a una apertura concreta y una distancia concreta nos da una profundidad de campo de 1 metro. Imaginemos la imagen que llega a un sensor de tamaño full frame (24x35mm) Ahora imaginemos que cambiamos ese sensor FF por uno de tamaño menor. ¿Qué es lo que ocurre? La profundidad de campo es EXACTAMENTE LA MISMA. La única diferencia es el recorte. Si quiere saber más sobre el tamaño del sensor y el recorte tienes más información aquí, pero si quieres saber por qué mucha gente afirma que el tamaño del sensor afecta a la profundidad de campo cuando ya has entendido que no es así, continua leyendo 😉 ¿Por qué tanta gente nos miente? A estas alturas seguramente casi nadie consulta tablas con profundidades de campo (DOF) y es que existen numerosas aplicaciones para nuestros móviles que nos calculan la profundidad de campo que vamos a obtener con solo introducir unas pocas variables. Estas variables son el tamaño del sensor (o la cámara que utilizamos), la distancia focal de objetivo, la distancia al sujeto y la apertura que vamos a utilizar. Y posiblemente te estés preguntando que por qué esas aplicaciones nos piden introducir el modelo de cámara o el tamaño del sensor o lo que es peor, por qué cuando cambiamos esa variable nos cambian los resultados de la profundidad de campo. Si como hemos visto, el tamaño de sensor no afecta a la profundidad de campo… ¿Por qué esas aplicaciones nos “engañan”? Pues como he dicho al principio, por tratar de simplificar un poco los conceptos de DOF y recorte y que nos resulte más sencillo hacernos una idea. Lo malo es que en realidad nos están confundiendo un poco. A ver si consigo explicarlo. Volvamos al ejemplo anterior. Como hemos visto en la segunda imagen, nuestra fotografía con un sensor de tamaño menor ha quedado recortada. Por eso nuestro sujeto no aparece entero. Ese recorte (por si no lo sabes o por si no has visitado el enlace que os dejaba donde lo explico) se llama factor de multiplicación o de recorte. Y lo que hace es que un objetivo 50mm, cuando se utiliza (por ejemplo) con un sensor con factor de multiplicación 1,6 se convierte en un objetivo 80mm (50×1,6=80). Por lo tanto, si ha cambiado la focal también cambia la profundidad de campo. Y eso es lo que hacen este tipo de aplicaciones. Calculan la profundidad de campo de el objetivo en el que se ha “convertido” nuestra lente por efecto del recorte. Os dejo un ejemplo de una de las mejores aplicaciones para un fotógrafo o un aficionado a la fotografía: Photopills En estas capturas podemos ver como con un objetivo de 50mm, una apertura de f1.4 y una distancia al sujeto de 10m, la aplicación nos da una profundidad de campo distinta (2,28m para el sensor FF de una A7 contra los 3,48m en el sensor APS C de una A6000). Pues bien, no es correcto. Si el objetivo es el mismo, la apertura y la distancia al sujeto se conservan, es la física la que se encarga de que la profundidad de campo también sea la misma. ¿Y por...

La importancia del tamaño de la luz

Uno de los factores que afectan a la iluminación es el tamaño de la luz. Pero no el tamaño en sí sino el tamaño relativo de la misma con respecto al sujeto. No afecta igual una bombilla de unos centímetros de diámetro a un edificio de tres plantas que a un insecto posado en una hoja. De la misma forma, una luz que esté distante se convierte en más pequeña con relación al sujeto que ilumina. El mejor ejemplo de esto es la luz del sol. La fuente de luz es tan grande que ilumine lo que ilumine es inmensamente superior pero la distancia a él es también tan grande que se convierte en un simple punto de luz con muchísima intensidad. ¿Como afecta el tamaño de la luz? El tamaño relativo de la luz con respecto al sujeto al que ilumina modifica radicalmente el aspecto de las sombras. Si pensamos en una sombra como un lugar al que no llega la luz, lo que observamos es que con una luz de tamaño pequeño, la distancia entre un punto que queda completamente iluminado y otro que quede completamente en la sombra pueden ser unos milímetros o incluso menos. Mientras que si aumentamos el tamaño de la luz, aparecerán muchos puntos a los que no les da la luz por completo pero si les llega la luz desde otro punto del flash. Cómo cambiar el tamaño de la luz Posiblemente ahora estés pensando que el tamaño de tu flash es el que es y que tu no lo puedes hacer más grande. Pues tienes razón y al mismo tiempo te equivocas. Es cierto que no podemos cambiar el tamaño de nuestro flash pero si podemos cambiar de forma muy sencilla el tamaño de la fuente de luz con la que iluminamos. Y es que basta girar nuestro flash (si es de los que lo permiten) hacia el techo para que la fuente de luz que le llega al sujeto sea mucho mayor y el mismo tiempo la dirección con que le llegará no será la misma desde la que estamos haciendo la foto. De esa forma, obtenemos dos beneficios, eso sí, a costa de perder intensidad en la luz ya que el trayecto que hace la luz es mayor y además el techo también absorbe luz. Si tu flash lo permite también puedes girarlo para rebotar en alguna pared cercana y conseguirás el mismo efecto pero con una luz lateral. Ten en cuenta que si el techo o las paredes no son blancos, el color de estos afectará a tu fotografía. Interponer difusores Otra forma de convertir nuestra luz en algo más grande con relación al sujeto es colocar un objeto difusor delante de la luz. A nivel profesional se hace con grandes paneles de tela, paraguas o ventanas fabricados expresamente para ello pero si trabajamos con una cámara compacta cuyo flash integrado es de un tamaño minúsculo siempre podremos utilizar un folio de pañuelo incluso un pañuelo de usar y tirar. Esto también disminuye la potencia del flash por lo que si nos es posible deberemos aumentar la intensidad del mismo, aumentar el tiempo de exposición o subir el ISO de nuestras fotos. La distancia Un factor determinante en cuanto al tamaño relativo de la luz es la distancia al sujeto. Imagina una bombilla del tamaño de una pelota de tenis o de golf. Imagínala a escasos centímetros de un anillo o a varios metros de él. Lógicamente la intensidad con que le afecta es muy distinta pero también lo son las sombras que crea. Ten en cuenta esto (si quieres recuerda este ejemplo) cuando vayas a colocar la iluminación de una foto. A mayor distancia al sujeto, menor tamaño relativo. Extraído del libro “Todo lo que siempre quiso saber sobre el flash” Follow...

Un poquito de retoque

Hoy os dejamos un vídeo en ele ue vemos en pocos minutos cómo cambiar un foto de halloween.   Follow...